—¡Dame más! — gemía, mientras Lucile la penetraba con sus dedos y se comía su lindo coño con la lengua.
Esto del sexo también había sido un nuevo experimento para Shannon, pero que no se lo había comentado a su psicóloga. Más bien, las cosas se dieron con Lucile y fue que ahí supo que su amiga era bisexual. Shannon le había gustado desde el principio, pero ella, en su afán de ser una buena amiga, se había resignado a mantenerlo así, hasta esa noche en el apartamento de Luci, pero con el tiempo