Por Louise Connelly.
Después de que Shanny pusiera en su lugar a la señorita Willis, yo estaba de lo más feliz del mundo. Y lo mejor del tema es que no tuve que poner en acción mi plan B para que la cena terminara antes de tiempo ¿no me digan que creyeron que no tenía un as bajo la manga? Era lógico que algo se me iba a ocurrir, porque ni mi papito ni yo queríamos estar en esa dichosa cena. Así que algo se me había ocurrido para que la misma terminara antes de tiempo.
Una vez estuvimos de nuevo en la habitación, decidimos ponernos las Pijamas y hacer una pijamada, con comida y películas, pues en la sala que tenía la suite hay un televisor gigante el cual había que aprovechar ¿no?
Shanny se encargó de llamar el servicio al cuarto, pidió tantas cosas para comer y tan deliciosas que la verdad entre que estábamos viendo la película y el montón de comida que me devoré, no supe en qué momento me quedé dormida.
Al día siguiente, me desperté abrazada a Shanny y creo que por eso es que dormí c