—¿Estás saliendo con Shannon?
La pregunta me golpea...
La pregunta me golpea como si fuera un guante boxeo, me remuevo algo incómodo. Esto puedo interpretarlo de dos formas y una no me gusta para nada.
En cambio, la primera me abre un abanico de posibilidades para disfrutar en esta noche.
Tomo de mi copa de vino intentando estar lo más normal posible y me dispongo a hablar.
—¿Y a qué se debe la pregunta?
—La verdad o una mentirilla piadosa—me responde como si fuera una pequeña bromita.
—Obviame