Cap. 49 ¿Observadora?
El estudio del Penthouse, aunque funcional, no era suficiente para la batalla que se avecinaba. Pietro había convocado una junta de emergencia del comité de Neo-Puerto, y Ares necesitaba estar en su territorio, rodeado de la arquitectura de poder que él mismo había construido.
Besó a Dayana, acarició la cabecita dormida de Alessio y salió con una determinación que hacía tiempo no sentía. No luchaba solo por una empresa; luchaba por el futuro que esos dos representaban.
Pero no iba solo.
A su lado, como un alegre y desprevenido escudo humano, caminaba Ginevra.
—Necesito que veas los números reales, no los que Pietro ha estado filtrando —explicó Ares en el ascensor privado.
—Tienes ojo para el arte, pero también para las mentiras. Y nadie en esa sala esperará que estés de mi lado.
—¡Entendido, jefe! —dijo Ginevra, haciendo un saludo militar tan exagerado que casi se golpea con la pared de espejos.
Al pisar el lobby ejecutivo de Bianchi Holdings, el cambio de atmósfera fue brutal. El ai