Cap. 55 No sería prudente que te quedes acá.
El círculo de damas de sociedad alrededor de Dayana y Ginevra era un testimonio viviente del nuevo magnetismo de Dayana. Hablaba con una gracia natural, su seguridad era contagiosa, y su historia (la versión pública, desde luego) la había vuelto fascinante.
Provenía de una clase media normal, sí, pero poseía ese raro don: la autenticidad de quien no necesita la validación ajena. Era un aire que había tenido siempre, pero que la opresión de los Bianchi (no de Ares, nunca de él) había intentado s