Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre la ciudad como una promesa rota. El cielo estaba cubierto de nubes pesadas, ocultando las estrellas, y la humedad en el aire hacía que todo se sintiera más opresivo, más asfixiante. Leo caminaba junto a Gabriel, sus pasos resonando en los callejones vacíos, cada latido de su corazón golpeándole el pecho como un tambor de guerra.







