Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad se extendía bajo un cielo gris que prometía tormenta. Leo caminaba por los pasillos del colegio como un autómata, con el corazón latiéndole más fuerte que nunca y un nudo en el estómago que no sabía cómo deshacer. Había recibido el mensaje esa mañana, deslizado dentro de su casillero, como si alguien hubiera caminado por los pasillos invisiblemente, deja







