12. veneno en sombras
12. Veneno en sombras
Cuando terminó todo y regresamos a la habitación él me tomó con brutal ternura, que debo admitir que me sorprendió, sus manos eran cálidas sobre mi piel.
—- “Ahora entiendes lo que eres para mí…. Mi mujer, mi condena, mi poder”
Esa confección alimentaba el fuego dentro de mi, esa noche no dormí, no por miedo sino porque por primera vez sentí que las cadenas invisibles que me unían a él, estaban hechas de algo más deseo, orgullo y amor oscuro que me aterra.
Los días