OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 48.
Pasé casi un mes entero en el hospital.
Decirlo en voz alta todavía me resultaba extraño, como si se tratara de la vida de otra persona y no de la mía. Los días se mezclaron entre sí hasta perder forma, marcados únicamente por el sonido constante de las máquinas, las visitas del personal médico y el lento paso del tiempo que parecía haberse detenido dentro de esas paredes blancas.
No fue solo una cirugía, fueron varias.
La bala había causado más daño del que inicialmente creyeron. Hubo complica