OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 41
El plan comenzó a tomar forma esa misma noche.
No fue algo improvisado ni impulsivo, aunque cualquiera que lo escuchara por primera vez podría pensar lo contrario. Lo pensé durante horas, repasando cada movimiento, cada posible error, cada reacción previsible de Rebecca. Ella no era una mujer cualquiera: era paciente, cruel y calculadora. Si iba a salir de su escondite, tenía que creer que la oportunidad era real.
Y yo sabía exactamente qué usar como anzuelo.
—Una despedida de soltera —dije, ro