Capítulo 96.
No estoy muy segura de cuántas horas pasan, mientras yo todavía me mantengo en la cama sujetando mi abdomen, adolorida sintiendo tanto malestar que por un instante creo que voy a morir.
Pero supongo que llega en la madrugada, cuando escuchó el sonido de varios coches en el exterior, y aunque ya no puedo asomarme a la ventana para ver lo que está ocurriendo, sé que hay gente que está llegando a mi prisión, algo que hace latir mi corazón desesperado.
¿Víctor? ¿Gabriel? ¿Son ellos? ¿Han venido a