Capítulo 89.
Siguiendo con el plan que el propio Gabriel sugirió, pido ir a un lugar público, una cafetería cerca a la plaza en la cual estábamos, la cual debido a la hora del día se encontraba llena de clientes, un lugar con demasiados testigos como para que Gabriel intente hacerme daño.
—Entonces sobre el bebé… ¿Vas a decirme si es un niño o una niña? —insiste Gabriel cuando ya estamos sentados en una de las mesas de la cafetería.
—Es un niño —respondo de mala gana.
—Qué adorable… eso es bueno, podré c