Capítulo 103.
Quisiera que este sueño fuera eterno, viendo a Gabriel junto a mí en la cama, no puede evitar extender una de mis manos para acariciar sus mejillas, observando como él sonríe de esa manera tan dulce, con esa expresión tan amable que siempre me enamoró.
—Esto en verdad es un sueño de completa felicidad —digo sintiendo que voy a llorar, pues me doy cuenta de lo que perdí.
—Debería ser yo quien se encuentre soñando y en las nubes —responde Gabriel sin dejar de sonreírme—. Ya te lo dije, nunca vo