Su primera vez con Selene no tenía que haber sido así. Había sido paciente durante años para que ella se entregara voluntariamente; sin embargo, todo se había salido de control.
Los celos.
La idea de que ella pudiera estarlo engañando lo había llevado a tomar la peor decisión.
El punto era que Selene no lo estaba engañando —o al menos eso esperaba—, pero sí se había enterado de quién era verdaderamente.
La máscara se había caído por fin. Eso era bueno y malo, aunque más malo que bueno por mucho