La palabra “gemelos” quedó flotando en el aire por varios segundos antes de que pudiera siquiera parpadear.
—¿Gemelos? —balbuceó, intentando sentarse en la camilla para mirar mejor la pantalla.
—Oye, tranquila. Si te mueves demasiado, no podrás observar —le indicó la doctora, mientras con un dedo señalaba las dos formas diminutas en el monitor—. Son dos bebés, mira.
Y sí, lo estaba mirando a la perfección.
—Pero… —no sabía qué decir. Había quedado en estado de shock.
—Un embarazo gemelar es de