El ruido me arranca del sueño de un solo golpe. Abro los ojos y, por unos segundos, me siento desorientada, aturdida y muy confundida. No sé qué hora es, pero por la claridad que se filtra por las cortinas, puedo confirmar que ya amaneció.
Otra vez el ruido se hace presente, el corazón me salta y volteo a mirar hacia la puerta. Me quedo quieta, con el corazón, latiéndome muy rápido. Intento despertarme por completo, ubicarme en tiempo y espacio. Escucho pasos del otro lado, voces en susurros y m