Tardo unos instantes en reaccionar porque estoy en shock, consternada y sin palabras, porque esto no es lo que esperaba cuando pensaba en nuestro encuentro otra vez. No estaba preparada para ver a un hombre… a este príncipe imprudente y aparentemente despreocupado, desmoronarse de esta manera ante mí.
Las palabras se me quedan atacadas en la garganta, no puedo moverme. Estoy rígida, sosteniendo la flor con más fuerza de la necesaria, sintiendo como el aire se vuelve pesado, difícil de inhalar a