Cruzo la misma puerta por la que cruzaron las mucamas cuando irrumpieron en mi habitación con la orden de prepararlo todo. Lo que veo, logra dejarme sin aliento. Me detengo, no sé qué decir, no sé qué pensar.
La sorpresa me cala, no creí que detrás de esta puerta estuviera una sala igual a la que… tenía.
Recorro con la mirada todo, buscando alguna diferencia y no la hay. Es como si esa sala especial, que tanto amo, que desde la muerte de mis padres se convirtió en mi refugio, hubiera sido trasla