Caterine giró la cabeza al escuchar su nombre. Al descubrir de quién se trataba, hizo una mueca de desagrado. Antes de que pudiera reaccionar, él le sujetó la muñeca, deteniéndola, y se colocó frente a ella, bloqueándole el paso.
—Necesito pasar —dijo con una sonrisa educada, zafándose de su agarre con un tirón.
—Vamos, preciosa, nos estábamos divirtiendo antes.
Caterine soltó un bufido audible. Supuso que el tipo se refería al momento en que habían bailado juntos, cuando él había tenido el desc