Greta se sintió descolocada por un instante al escuchar ese “cariño”. Una parte de ella se estremeció con una ternura inesperada. Pero se obligó a dejarlo pasar. No tenía sentido darle demasiada importancia a una palabra que, con toda probabilidad, Gino ya había usado con otras mujeres en la misma situación. Era mejor no caer en sentimentalismos. Se trataba de sex0 y solo eso.
Gino se apartó por un momento y abrió la primera gaveta del velador para tomar un preservativo. Luego regresó junto a e