Greta acariciaba la pulsera que descansaba en su muñeca mientras esperaba que el vuelo despegara. Era un regalo de Gino, él se la había entregado la noche anterior y luego le había hecho el amor como si fuera a irse un año en lugar de una semana. Gino siempre encontraba excusas para regalarle viajes, joyas, flores, sus chocolates favoritos. Él la tenía demasiado mimada, aunque él decía que nunca sería demasiado.
El piloto habló a través del parlante y anunció a través del parlante que pronto emp