Corleone detuvo las caricias sobre la cabeza de Caterine al no obtener respuesta a su pregunta. Ella se había recostado en el sofá, acomodando la cabeza sobre sus piernas, al inicio de la película. No le había preguntado si podía hacerlo, simplemente lo había hecho, como si fuera lo más natural del mundo. A Corleone le gustaba lo cómoda que siempre parecía estar a su alrededor.
—Caterine —la llamó en un susurro, pero no obtuvo respuesta.
Con sumo cuidado, deslizó su mano para apartar la cabeza d