No hubo tiempo para asimilar la magnitud de lo que acabábamos de provocar, porque en el mismo instante en que la red comenzó a replicar esa variable que éramos, algo en la estructura general dejó de comportarse como un sistema que reacciona y empezó a operar como un organismo que aprende demasiado rápido, como si cada réplica no fuera solo una copia sino una versión refinada, una adaptación inmediata que absorbía lo que éramos sin conservar nuestras limitaciones, y en ese proceso brutalmente ef