No fue el sistema el que reaccionó primero, y ese detalle, mínimo en apariencia, fue lo que hizo que todo se volviera infinitamente más peligroso, porque hasta ese momento cada cambio, cada ajuste, cada tensión había sido una respuesta directa a nuestras acciones o a las variaciones dentro de la red, pero esta vez… esta vez hubo un intervalo, una fracción de tiempo que no debía existir, un espacio donde la evaluación no avanzó de inmediato, donde la presión no aumentó, donde la red no cerró la