No fue un cambio abrupto lo que marcó el siguiente punto, fue algo más perturbador, más difícil de enfrentar porque no rompía nada de forma visible, porque todo seguía en su lugar, cada estructura, cada límite, cada referencia aparente intacta, y sin embargo, bajo esa ilusión de continuidad, algo esencial había dejado de ser único, algo que hasta ese momento había sido irrepetible ahora se duplicaba con una precisión que no admitía error, y en esa duplicación no hubo ruido, no hubo fricción, so