—¡Dios mío, con esa barriga tan grande, si se cae así, ¿los bebés estarán bien?
—Es difícil decirlo, ha perdido mucha sangre, la cosa no pinta bien. ¿Cuándo llega la ambulancia?
—¡Rápido, hablen con el responsable del parque, averigüen si hay una sala de primeros auxilios! ¡Tenemos que llevarla allá!
—¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a hacer? ¡Mi hijo no lo hizo a propósito! Si a ella o a los bebés les pasa algo, ¿cómo lo vamos a compensar?
Las voces de los que miraban y los gritos de los padres l