Sentí que el corazón se me hundía.
—¿Qué pasó? ¿Acaso no estaba siempre en coma en el centro de detención? ¿Cómo se pudo escapar así de la nada? Y además, ¿cómo iba a poder escapar tan fácil ella sola?
—Según dicen, ya despertó hace tiempo; aprovechó un descuido del médico, lo atacó y se escapó —dijo Carlos, con voz grave.
—Entonces seguro alguien la estaba ayudando. El centro de detención no es un hospital, y ella estaba herida de gravedad; sin alguien que la apoyara desde afuera, hubiera sido