Mundo de ficçãoIniciar sessãoGael
Mi madre está en la cocina cuando llego a casa. Reconozco el sonido de sus pasos sobre las baldosas agrietadas, ese ritmo cansado que arrastra desde hace años. Huele a café amargo y a cigarrillos mal apagados. Huele a secretos.
—Mamá.
Ella se gira, y por un segundo, veo algo que no esperaba: miedo. Lo disimula rápido, con esa sonrisa falsa que perfeccionó después del







