Capituló 37
Yestin permaneció inmóvil, sintiendo cómo el frío de la noche le erizaba la piel. En su mano, la pequeña tarjeta de cartulina parecía pesar una tonelada; era una promesa, una amenaza o quizás una salida. Con el corazón galopando contra sus costillas, deslizó el papel bajo la seda de su vestido, acomodándolo con dedos temblorosos en el interior de su sostén. El contacto del papel frío contra su piel le arrancó un suspiro entrecortado. Era un secreto que debía permanecer oculto, especialmente de l