28. Cambio de reglas
El rugido del motor del Jeep se apagó abruptamente, regresando al silencio matutino del rancho. Alba se bajó sin siquiera molestarse en quitar la llave del contacto, ni en cerrar la puerta. Trotó con los ojos fijos en el escenario que estaba frente a ella: la ambulancia, con sus luces azules parpadeando como un faro de emergencia, rompiendo la tranquilidad de la propiedad. Justo cuando se dirigía a recoger su pedido de leche, la rutina se había roto en mil pedazos.
La preocupación se le arremol