Capítulo 52 La señora Herrera juega bastante sucio.
No sabía bailar, pero podía intentarlo; así por lo menos le evitaba al anciano un momento incómodo.
Raina entendía bien el dolor de que la rechazaran. Durante todos esos años, los demás siempre la vieron radiante y elegante, pero nadie sabía cuántos rechazos aguantó.
Además, ese anciano podía ser su abuelo, y que la invitara era una muestra de cariño.
—Si te caes, no te voy a cargar. —Iván sí que sabía menospreciar, siempre con palabras crueles.
Raina sabía que lo hacía a propósito y tampoco ib