Capítulo 51 Déjate en paz.
—Iván, ¿no tendrás algún trastorno? —preguntó Raina.
Se casó con ella para vengarse, pero al mismo tiempo actuaba como un esposo que quería estar con ella para siempre. Para Raina, ese hombre tenía serios problemas.
—Pues, probablemente sí. Por eso quiero que pruebes lo que es vivir en un mundo sin sentido —respondió él.
Después de desayunar, la llevó a dar una vuelta en un “auto de juguete”.
El vehículo no se veía grande; apenas cabían los dos. Era como esos carros para niños de los parques, pe