—¿De veras Milena se tragó el cuento de que tenía los secretos de los Herrera en sus manos? No eran más que migajas que Iván y Raina le soltaron para que mordiera el anzuelo. ¿A poco pensó que eran tan mensos?
Jayden se quedó callado un momento y, de repente, soltó una carcajada.
—Esos dos no tienen ni un pelo de tontos. Seguro se dieron cuenta de lo que tramaba Milena desde el principio y por eso le siguieron la corriente con todo su teatro.
—A esa mujer se le subieron los humos. Juraba que pod