—A lo mejor Jayden se le acercó a Milena por otra cosa.
Raina se quedó pensando un momento y soltó de repente:
—Pero bueno, busque lo que busque, el caso es que nos echó la mano sin querer.
Iván nomás dijo que sí con la cabeza mientras la veía. Estiró la mano y le acarició la frente para tratar de que se relajara un poco.
—Milena ya mordió el polvo. Ahora nomás falta el último jalón y esto se acaba por completo...
—¡No! ¡Todavía no! ¡Nos falta Manuel! —La voz de Raina se puso fría—. Ese infeliz