Capítulo 385 Te traigo a rastras yo mismo.
Raina solo le dedicó una sonrisa discreta, sin soltar prenda.
Rosa la observó un momento y, tanteando el terreno, soltó el anzuelo:
—Oye, Raina... si yo quisiera entrar al Grupo Franco, ¿tú crees que tenga algún chance?
Raina levantó la vista y la analizó de arriba abajo.
—¿Ya estás pensando en cambiar de aires?
Rosa asintió con ganas.
—La neta, la empresa es un desmadre ahora. Ya ni dan ganas de pararse por allá.
Raina tomó un sorbo de su té con calma.
—Mira, si te sabes ganar a Enzo, entra