Entre el olor a desinfectante y el ruido constante de las máquinas, el cuarto se sentía bien frío.
Raina se quedó mirando lo mal que se veía Román. Se acordó de la primera vez que lo vio junto a Iván.
Ahora estaba en los puros huesos, se notaba a leguas que la había pasado muy mal últimamente. Y todo por buscarla, por querer encontrar a una mujer que solo conocía por una pantalla.
—ElDoce... —susurró. Lo había llamado así mil veces en el chat, pero era la primera vez que lo decía en voz alta fr