—Tu hermano siempre te ha tenido en un pedestal. Todo el mundo sabe que eres su adoración. ¿Cómo es posible que te haya hecho llorar de esta manera? —Marta cambió de tema, lanzando el anzuelo para ver qué pescaba.
Al mencionar a Iván, la rabia de Fiona se encendió de nuevo.
—¡Se volvió loco! Nomás por quedar bien con Raina, ¡me obligó a pedirle perdón a la estúpida de Ivana! —Se cortó a media frase y miró a Marta como dándole una orden—. ¿Tienes un cigarro?
Marta arqueó una ceja.
—Estás muy ch