Raina se la pasó durmiendo todo el vuelo. Tenía mucho que no descansaba así de bien, con un sueño profundo.
Incluso soñó que volvía a ser niña y que estaba con sus papás. La consentían como a una verdadera princesa. Era un sueño tan bonito que no quería despertar.
Cuando abrió los ojos, se quedó un buen rato perdida en ese sentimiento. ¿Será que el destino, sabiendo lo mucho que había sufrido, quería compensarla aunque fuera en sueños? Pero los sueños, sueños son, y el suyo nunca se iba a cumpl