¿Celia la odiaba?
Raina frunció el ceño y soltó una mueca de asco.
—¿Qué trae, señor Braga? ¿Ahora se dedica a meter cizaña?
Él no respondió de inmediato. Tras un breve silencio, metió la mano en el bolsillo de su saco, sacó un sobre y lo deslizó por la mesa hacia ella.
Raina pensó de inmediato que era dinero o algún soborno, pero antes de que pudiera decir nada, Manuel sentenció:
—¿Por qué no lo abres y ves qué hay adentro?
Raina, intrigada, tomó el sobre. En cuanto vio el contenido, se quedó