—¡Búscala ya!
Iván apenas la había alcanzado cuando Raina le soltó la orden a quemarropa.
—Tranquila, no comas ansias. Primero dime quién se quiere pasar de listo con ustedes —la calma de Iván era desesperante, de esa que le saca las casillas a cualquiera.
Raina le lanzó una mirada gélida, le dio la espalda y se alejó a paso rápido.
Él la siguió de inmediato mientras murmuraba para sí mismo:
—Vaya, qué genio se carga. Cada día está más brava.
Mientras caminaba, sacó el celular y dio una instruc