—Este influencer se la vive relajado, ¿no? Si no es el cafecito, es la carne asada —soltó Diego, que no podía quedarse callado ni un segundo.
Iván no había dicho ni media palabra y él ya estaba pidiendo fotos del lugar. Las revisaba en el celular mientras soltaba comentarios al aire.
Habían cambiado el lugar de la reunión, pero el paisaje seguía siendo una joya. Al fin y al cabo, en plena primavera lo que menos falta es el buen clima y ese estallido de colores por donde sea.
Iván estaba recostad