Después de aquél día en que volví ver a Camerón, y en el que le dispare al hombre que intentó secuestrarme, ví el tiempo pasar velozmente, tan rápido que una mañana desperté y Damián me hizo saber que Amelie y Hansel se habían marchado en la madrugada a la clínica para darle la bienvenida a su hijo.
Esa misma mañana convencí a Damián de ir a conocer al pequeño Noah, y allí también conocí a la madre y hermano de Amelie. La señora Amy; una mujer muy dulce y maternal, con la que casi enseguida tuv