Mundo ficciónIniciar sesiónEl Blue Heaven estaba lleno de una energía distinta esa noche. La cantante que Martina había sugerido entonaba su primer set con el nuevo repertorio, y la melodía se deslizaba por el local como un río cálido, acariciando cada mesa.
Los clientes sonreían, algunos incluso cantaban en voz baja, y Aria, detrás de la barra, sintió un alivio profundo, casi doloroso, al ver que el esfuerzo de días agobiantes comenzaba a dar frutos







