~Pov de Melany~
—¿Sucede algo? —le pregunté a Mike, que estaba a mi lado. El ruido de un auto se aproximaba a la vez que un hombre corpulento se acercaba a nosotros. Eran mi conductor y mi custodio. Erick había insistido en que, a partir de ahora, debía tener guardaespaldas.
—No, señorita, aquí viene su vehículo. Por favor, no cambie su ruta. ¡Que descanse!
Asentí y nos despedimos. Subí al auto, sintiendo un nudo en el estómago. Algo se movía en la penumbra del crepúsculo de este día. Observé