Ya estaba sentada en el último avión, tratando de despejar mis ideas y de olvidarme de los mensajes recibidos. Lo primero que quería hacer era escribirle a mi amiga para decirle que estaba bien. Era peligroso que llegaran a pensar que me ayudó a planear mi escape.
Cerré los ojos y regresé al momento en el que desperté luego de mi primera noche de sexo con mi ex.
Miré a mí alrededor y solo estaban las copas y el desastre de la noche anterior. Me encontraba sola.
Tomé mi celular y le escribí a mi