—Jamás te habría extrañado. Pensé que eras una persona decente. ¿Por qué haces esto?
—Ahora me vas a dejar hablar a mí. Te voy a contar mi historia. Te daré el beneficio de saber todo antes de morir.
—Sabía que alguien ayudaba a Andrés, no podría haberlo hecho todo solo.
—Y no lo hizo. Fuiste más lenta de lo que pensé. A estas alturas, según yo estarías enterrada y olvidada. Mi padre era el dueño de la mansión. No mató ni a mi madre ni a mí. Escapamos. Era médico, pero estaba completamente loco