Rápidamente fui en busca de mi cartera, en ella podría encontrar algo más sobre la persona de la que yo sospechaba.
No encontré nada, todo lo que tenía en ella se lo habían llevado. Nicholas solo me miraba, veía en su cara que estaba asustado, pero trataba de mantener la calma.
—¿Qué pasa, Emilia? —preguntó, nervioso.
—Nicholas, las respuestas han estado tan cerca. He estado ciega, pero ahora me di cuenta de lo que ha estado ocurriendo. Necesito viajar a Chile.
—¿Qué, pero te volviste loca? N