—¡Tú...!
El rostro de Alejandro se oscureció visiblemente.
Sofía volvió a sentarse con calma y le dijo:
—Señor Rivera, por favor, adelante.
—Sofía, piénsalo bien antes de hablar.
—Lo he pensado perfectamente —respondió ella con una sonrisa ligera—.
Además, usted mismo lo dijo: hoy es Día de San Valentín, un día para pasar con tu pareja.
Creo que debería estar con la señorita Mariana, no aquí tratando de llevarme a la fuerza.
Si ella los ve, podría malinterpretar... y eso no sería nada bueno.
—Mu