Sofía no sabía qué estaba jugando Mateo.
Desde que lo conoció, descubrió que ese tipo era más oscuro y reservado de lo que aparentaba.
A ella no le interesaban mucho las “recompensas” que prometía, pero sí que tenía curiosidad de cómo había aparecido justo en el momento preciso.
Pensando en eso, Sofía se acercó a él, lo olfateó levemente y dijo:
—Hueles bastante a alcohol... ¿No me digas que vienes directo de una borrachera?
Mateo asintió con la cabeza, indicando que siguiera con sus suposicione