—¡Dios mío! Esa Mariana, aunque Rivera la proteja, ¡qué valor tan desmedido el suyo! Ser presidenta del consejo estudiantil y atreverse a modificar en secreto su propio examen de graduación… eso es gravísimo. En la Universidad de Finanzas no debe de haber ocurrido algo así en cien años —dijo Luna, incrédula ante la magnitud del escándalo.
No podía imaginar qué castigo le caería a Mariana si todo salía a la luz.
¿La expulsión?
Eso sería hasta lo más leve. Lo más probable es que la universidad ent